Gracias al avance de la tecnología y a la globalización, el mundo de hoy es uno mucho más dinámico que el teníamos hace 10 años. La web 1.0 sigue funcionando, pero poco a poco ha sido sustituida por la 2.0, que incluye no sólo las páginas web, sino también Facebook, Twitter y demás herramientas que permiten acercarnos a personas con las que jamás imaginamos comunicarnos, estando entre los primeros lugares de consumo comunicacional masivo.

Si bien la televisión, la radio, los periódicos, y demás medios convencionales, aún no han dejado de funcionar, han tenido que adaptarse a las nuevas tecnologías para poder seguir presentes en la mente del consumidor.

No es algo usual que miles de revistas y periódicos en el mundo anuncien que sus ventas han disminuido por la creciente demanda de contenidos a través de Internet, y prevean que dentro de algunos años mudarían todo su aparataje a la web. La razón es simple: la web 2.0 será el primer medio de consumo mundial.

En mi primer semestre de Comunicación Social, me dijeron una cosa que (espero) jamás se me olvide: “Una marca que no esté en Twitter o Facebook, dejará de existir”, y creo que el profesor estaba en lo correcto. Si una compañía u ONG no genera un vínculo directo con su público, miembros y consumidores, respondiéndole de manera eficaz, comunicándole los productos que se ofrecen, informándole del estado de la institución, y promocionándole la marca, éstos buscarán una empresa a la que sientan “más cercana”, que pueda responder a sus necesidades, y que los tome en cuenta.

Para que tengan una idea, Twitter tiene hoy en día 200 millones de usuarios en todo el mundo, de los cuales más de 2 millones están en Venezuela. Por su parte Facebook posee 500 millones de usuarios en cientos de países, números que hablan por sí solos, sobre su alcance a nivel global.

A este movimiento se han tenido que amoldar marcas de toda índole, desde una juguetería, hasta el más grande banco de un país, incluyendo a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), que han encontrado un aliado perfecto dentro de este nuevo medio de comunicación.

El factor principal que incide en la penetración web dentro de las ONG, es que es un mecanismo comunicacional gratuito; no se debe pagar nada por autopromocionarse dentro de las redes sociales, teniendo la posibilidad de llegarle a millones de personas en todo el mundo.

Las ONG necesitan difundir su mensaje a través de cualquier medio que les puedan ofrecer, y en un país en el que la fuente política acapara la gran mayoría de los noticieros, se deben buscar alternativas. Es por ello que cada vez vemos más organizaciones sumadas a Flickr, Facebook, Twitter, WordPress y LinkedIn, entre otras, que permiten publicar su mensaje cada vez que lo deseen, a un público interesado en los temas que se abordan.

El impacto ha sido inmediato, y muchas organizaciones se han visto beneficiadas, económica y socialmente, gracias a los esfuerzos que realizan en redes sociales, como por ejemplo en la captación de nuevos miembros, contacto con nuevas empresas y patrocinantes, adquisición de nuevos trabajadores, voluntarios y pasantes, así como la elevación de producción de contenidos.

Las redes sociales traen consigo un valor incalculable y una nueva manera de ver la comunicación social. En todo este proceso, sin duda, el ganador es el ciudadano normal y corriente, que es tomado en cuenta como un ser importante dentro de un proceso comunicacional y que se beneficia de las informaciones, publicidades y contenidos que tiene a la palma de su mano, en cualquier momento del día.

Las ONG deben procurar y ganar su espacio en la web 2.0 si quieren fortalecer el cumplimiento de su misión. La web 2.0 está lista para ayudarle. Depende de cada una hacerlo, o no.

Diego Gabriel Díaz Giammarino
Coordinador de Comunicaciones Electrónicas
VITALIS

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