gloria-chongGloria Antonieta Chong Morales (*)

México tiene retos importantes en materia de turismo sustentable por alcanzar a pesar de que cuenta con una legislación alineada a los principios del Código Ético Mundial para el Turismo y una vasta riqueza natural, cultural, arqueológica, gastronómica, religiosa, artesanal y folklórica.

La inclusión política de los principios del Código se reflejan en la Ley General de Turismo y su Reglamento, y su instrumentación se logra a través de estrategias, convenios, programas y fondos por parte de la Secretaría de Turismo. Creando alianzas no solo con otros países y organizaciones internacionales, sino también sinergias al interior y con las comunidades.

México, alineado a los compromisos que ha establecido con la Organización Mundial del Turismo y a los Objetivos de Desarrollo Sustentable, se encuentra sensibilizado en el cuidado de los recursos naturales y del equilibrio ecológico del hábitat, por lo que ha enfocado sus esfuerzos en plantear acciones para el ahorro de energía, reúso y tratamiento del agua, reciclaje de residuos, cuidado de flora y fauna en peligro de extinción y en acciones contra el cambio climático.

Sin embargo, estas acciones han sido encaminadas sólo a los principales destinos turísticos de México y no hacia el desarrollo turístico y sustentable de pequeñas comunidades, las cuales se verían beneficiadas por acciones encaminadas hacia la recuperación, restauración y conservación de los sitios culturales y la preservación de los ecosistemas.

Para ello, es necesario el desarrollo de proyectos que nos permitan identificar y definir la infraestructura requerida para prestar servicios turísticos con base en el cálculo de su capacidad de carga, lo que permitirá fortalecer y desarrollar sus cadenas de valor económicas y sociales.

Esto requiere además de capacitación y concientización, esquemas de financiamiento, pero sobre todo, de la participación activa de la propia comunidad, instituciones educativas, iniciativa privada y del gobierno en sus diferentes niveles.

De esta manera, se puede determinar y encauzar objetiva, holística y efectivamente los recursos y esfuerzos para lograr el fortalecimiento del turismo en esas zonas, y con ello el crecimiento económico, la mejora de la calidad de vida de las comunidades involucradas y el cuidado de los recursos naturales, bajo un esquema claro y transparente de participación.

(*) Ingeniera Química Administradora, gcapri72@me.com

Imagen del Cabo San Lucas cortesía de pixabay.

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