ana-beatrizAna Beatriz Cruz Sánchez / @AnaBeatrizCS *

Imaginar un equilibrio entre la naturaleza y el ser humano ahora parece ser sólo un sueño, pero también representa un gran reto que hoy debemos plantearnos.   Afortunadamente hemos entrado a una etapa en la cual contamos con la suficiente información para pasar de una idea en que la naturaleza está para servirnos, a un planteamiento en que podemos vivir de manera equilibrada con el medio ambiente.

La mayor amenaza a la que nos estamos enfrentando son las modificaciones que la actividad humana está realizando a la atmósfera, a través de la emisión de gases de efecto invernadero y el calentamiento global. La Organización de las Naciones Unidas tiene como principal interés el garantizar el bienestar social de la población en equilibrio con el planeta, como se muestra a través de los 17 objetivos de Desarrollo Sustentable.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elaborado un nuevo modelo de calidad del aire que confirma que 92% de la población mundial vive en lugares donde los niveles de calidad del aire exceden los límites fijados por la OMS. De allí que alrededor de 3 millones de muertes al año están relacionadas con la exposición a la contaminación del aire.

El documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible declara que se deberá “promover un crecimiento económico sostenible, inclusivo y equitativo, que cree mayores oportunidades para todos, reduzca las desigualdades, eleve los niveles básicos de vida, propicie el desarrollo social equitativo y la inclusión, y promueva la gestiona integrada y sostenible de los recursos y ecosistemas naturales”.

Existe gran cantidad de estudios e investigaciones que nos confirman que no podemos continuar viviendo como los estamos haciendo, estamos en un momento de transición y es necesario cambiar nuestros paradigmas. Por lo tanto, nos deberíamos preguntar, ¿por qué no se ha reflejado un cambio real en las políticas públicas y nuestro consumismo desbordado?

Considero que la forma en las que hoy transmitimos y comunicamos todas aquellas investigaciones que demuestran que la población humana está muriendo por la contaminación, los efectos adversos por las afectaciones a los ecosistemas y la devastación de nuestros bosques, no es la correcta; sólo se queda en las altas esferas científicas y en los estudiosos del tema, no baja de manera comprensible a toda la población.

Mi planteamiento es dejar de utilizar concepciones elevadas, clasificar y desclasificar contaminantes, hacer correcciones en la utilización de conceptos y hacer una comunicación más efectiva buscando un entendimiento hacia esa conexión que tiene el ser humando con la naturaleza.  Que el desarrollo sustentable deje de ser una moda, un concepto que usen las empresas para atraer nuevos compradores, una idea vaga de presunción, sino una transición de la idea de que podemos explotar los recursos naturales sin ninguna consecuencia, a una en que el medio ambiente forma parte integrante de nuestra existencia, lograr una modificación de nuestros valores y de nuestras actitudes, buscar esa conexión que tenemos con el medio ambiente y con otros seres humanos.

La publicación “El desarrollo sostenible en la práctica. La aplicación de un enfoque integrado en América Latina y el Caribe”, publicado por PNUMA pone en evidencia todos los objetivos y metas planteadas en las grandes esferas internacionales de una manera ejemplificada, los tres ejes del desarrollo sustentable los convierte en acciones claras y entendibles: Proteger el planeta- no dejar a nadie atrás- y prosperidad para todas las personas.

  • Licenciada en Mercadotecnia
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